En algunas ocasiones, se da una gran relevancia a la gramática, el vocabulario y la pronunciación, dejando en un segundo plano la entonación al aprender inglés. Sin embargo, es un error, ya que todo, absolutamente todo, es importante en cualquier lengua.

La entonación es la musicalidad de un idioma, el ritmo. Pero a veces es mucho más: es el matiz diferenciador de una palabra o de una frase o incluso un ligero cambio en su significado. Por eso, a la hora de aprender inglés se debe tener también en cuenta.

Recursos para aprender una entonación correcta

Cada lengua, incluso la forma de hablarla en cada región, tiene su propia entonación. En algunos casos es muy pronunciada y resulta sencillo identificarla e incluso imitarla. Pero cuando es más plana no se le da la importancia que realmente tiene.

Para aprender inglés correctamente también hay que esforzarse en adquirir una entonación adecuada. Además de las palabras, una ligera variación en el ritmo de la conversación ayudará a entender o a dar un sentido particular a lo que se está expresando. Como en cualquier otro idioma, dominar los patrones de entonación marcan la diferencia entre hablar como un nativo o hacerlo como un robot.

Afortunadamente, no resulta complicado conseguir una adecuada entonación. Escuchar atentamente es la mejor forma de aprender, incluso aunque todavía no se haya adquirido una cierta destreza en el idioma. Y, por supuesto, tampoco puede faltar la práctica. Al principio puede costar un poco, pero con un pequeño esfuerzo, y sobre todo superando esa vergüenza que a veces se puede sentir, acabará saliendo sola.

Por tanto, escuchar conversaciones cotidianas con atención es la mejor forma de percibir e identificar esa musicalidad del idioma. Pero también es buena idea ver series y películas en versión original o incluso informativos. Son recursos al alcance de cualquier persona y que ayudan a aprender inglés en todos los sentidos.

Otra buena herramienta de aprendizaje es grabarse. Mantener una pequeña charla con otra persona y escucharla permitirá darse cuenta de esos fallos o esa falta de entonación que hace que la conversación parezca forzada o plana. Nada como ser consciente de los errores para corregirlos de inmediato.

Por supuesto, también hay algunas pautas de aprendizaje que pueden ayudar a adquirir una entonación adecuada al aprender inglés:

En el caso de frases interrogativas, el ritmo suele ser descendente cuando se usan los pronombres interrogativos (why, what, who, etc), pero ascendente en el resto de los casos, y muy especialmente cuando hay coletillas interrogativas (p.e., isn’t it?

– Cuando se trata de afirmaciones, si enfatizan algo, la entonación es descendente, y ascendente en el resto de los casos.

– A la hora de expresar emociones intensas la entonación suele ser ascendente.

– Frases que encierran matices relacionados con aburrimiento, cansancio, sarcasmo o desinterés tienen una entonación descendente.

– Para enfatizar algo, siempre se usa una entonación ascendente.

En un idioma todo es importante

Al aprender inglés, como cualquier otro idioma, es importante interiorizar que solo se hablará correctamente cuando se dominen todos sus aspectos, desde el vocabulario a la entonación. Esta última tiene un papel fundamental porque ayuda a enunciar, a enfatizar o a interrogar. No solo eso, sino que también es esencial para comprender el mensaje o a darle emoción y expresividad.

Por otra parte, nunca hay que olvidar que con la entonación incluso es posible variar el sentido de aquello que se expresa con palabras, como cuando se emplea el sarcasmo o la ironía. Por eso, a la hora de aprender inglés, si lo que se quiere es dominar adecuadamente el idioma, no basta con una buena pronunciación hay que trabajar también la entonación.