Cada vez se comienza antes a aprender inglés, hoy incluso niños muy pequeños reciben clases con el objetivo de que interioricen cuanto antes el idioma. Y es posible alcanzar un nivel realmente bueno, incluso bilingüe. Pero, como en tantos otros aspectos de la vida, si no se practica y se mantiene vivo, con el tiempo se acaba perdiendo.

Conseguir mantener el nivel de inglés adquirido no siempre es fácil si no se tiene la oportunidad de practicarlo con frecuencia en el trabajo, en la escuela o en las relaciones sociales. Hablarlo de manera puntual en vacaciones siempre es buena idea, pero no es suficiente.

Una vez que se han invertido horas, dinero y sacrificio en aprender inglés, merece la pena hacer un pequeño esfuerzo para no perder el nivel. ¿Es posible? Sí, pero se necesita constancia e interés. Formas hay muchas:

Cine y series: puede dar pereza, pero escuchar películas y series en versión original hace que no se pierda oído y que se acostumbre a diferentes acentos. Además, siempre se aprenderán giros y expresiones nuevas en inglés. Pero eso sí, a ser posible, conviene olvidarse de los subtítulos y centrar la atención en la trama.

Conferencias y podcasts: hay plataformas en las que expertos en todo tipo de materias dan charlas que pueden ser realmente interesantes. Es otra forma de aprender, y no solo inglés. En cuanto a los podcasts, son perfectos para ir escuchándolos mientras se practica deporte, por ejemplo.

Lectura: para mantener el nivel no basta con escuchar. Leer libros y revistas en inglés es una buena manera de no perder vocabulario ni olvidar la gramática. Y, si además se intenta escribir de vez en cuando, mucho mejor, es la forma de sacar a la luz dudas y resolverlas.

Hablar: es imprescindible, sobre todo porque suele ser lo que más cuesta. ¿Pero cómo conseguirlo? Las nuevas tecnologías son, en ese sentido, un buen aliado. Participar en chats, plataformas o redes sociales es un buen instrumento para mantener el nivel de inglés. Y si se puede, participar en encuentros o charlas “en vivo” es aún mejor.

Volver a clase para refrescar conocimientos

Todo lo anterior puede ser un buen apoyo para evitar perder nivel y evitar que se “oxide” el inglés. Sin embargo, a veces es necesario algo de disciplina para encontrar ese tiempo necesario. De poco sirven las buenas intenciones si al segundo día ya se ha encontrado una excusa para no dedicar unos minutos al idioma. La constancia es la base del aprendizaje y también la forma de no perder el conocimiento adquirido.

Por eso, unos meses de “refresco” en una academia de inglés siempre son una de las mejores alternativas. Hacer un curso intensivo en verano puede ser una opción. Otra, apuntarse a un curso lectivo completo. En cualquiera de los casos, no solo se conseguirá mantener el nivel de inglés, sino mejorarlo.

Por otra parte, no hay que olvidar que el inglés se demanda cada vez más en todo tipo de empleos. De esta manera, a veces no será suficiente con mantener el nivel, sino que mejorarlo puede abrir muchas puertas en el mundo laboral. Dar el primer paso apuntándose a clases puede ser el inicio del camino que llevará al dominio del idioma y, tal vez, a un mejor trabajo.

Idiomas Watson te ofrece los cursos de inglés que necesitas para mantener y mejorar tu nivel, sea cual sea el conocimiento que del idioma tengas en la actualidad. Además, hay cursos específicos para adultos, porque sabemos que la enseñanza de un idioma debe adaptarse siempre a la edad de los alumnos.