Cuando aprender inglés es una necesidad, no hay que esperar para empezar las clases. Además, el verano es una época estupenda para dar los primeros pasos en la lengua de Shakespeare, para mejorar el nivel o para refrescar esos conocimientos ‘dormidos’ por no practicarlos durante mucho tiempo. Los meses estivales tienen algunas ventajas frente al resto del año.

1. Tienes más tiempo

Si eres estudiante, el verano es una época de mayor libertad. Dispones de más tiempo para el ocio y, por tanto, puedes dedicar parte de él a aprender inglés sin tener que compaginar las clases del idioma con las de los estudios que cursas a lo largo del año.

2. Más flexibilidad

En el caso de que trabajes, también el verano es buen momento para aprovechar y aprender inglés. Puedes dedicar parte de tus vacaciones a ello o apuntarte a clases durante esas tardes que en los meses estivales tienes libres al disfrutar de jornada intensiva en lugar de horario partido.

3. Una gran oferta

Otra de las ventajas de estudiar inglés en verano es que la oferta de cursos es muy amplia en todos los niveles. Más allá de la posibilidad de realizar algún curso en el extranjero, también puedes apuntarte a cursos en tu lugar de residencia que te servirán tanto como estudiar fuera.

4. Puedes elegir el tiempo que dedicas al inglés

No solo hay una buena oferta de cursos para aprender inglés en cualquier nivel, también la hay en lo que respecta a la duración o a los horarios. En verano puedes realizar cursos intensivos de una semana, de dos o de un mes. De esta manera es muy fácil encontrar uno que se adapte a tus necesidades y circunstancias.

5. Aprenderás mucho en poco tiempo

Una de las grandes ventajas de animarse a aprender inglés en un curso intensivo es que, al dedicar varias horas diarias, el progreso es mucho más rápido que en clases semanales más cortas o alternas. De esta manera, el verano es una buena época para sentar una base sólida para continuar con el aprendizaje del idioma el resto del año.

6. Preparación de exámenes

Si tienes pensado obtener alguna certificación oficial de inglés, puedes aprovechar el verano para reforzar tus conocimientos, mejorar el nivel y prepararte mejor para enfrentarte a los exámenes con mayores garantías de éxito.

7. Hacer un curso específico

Otra posibilidad es que tal vez por su trabajo te convenga aprender inglés técnico o comercial. Si es así, puedes aprovechar los meses de verano para ampliar tus conocimientos del idioma en aplicaciones que van más allá del lenguaje coloquial.

8. Refrescar conocimientos

Un idioma se acaba olvidando si no se practica o no se usa. Cuando no se trata tanto de aprender inglés como de refrescar lo que ya se sabe del idioma, el verano es una buena época para hacerlo y volver al trabajo o a los estudios con el nivel que se tenía tiempo atrás e incluso algo superior.

9. Mejorar el curriculum

Si vas a iniciar estudios universitarios, en algún caso vas a necesitar un buen nivel de inglés, y también te vendrá bien en el caso de que a la vuelta del verano te hayas planteado buscar trabajo o progresar en el que ya tienes. En cualquiera de los casos, enriquecer el curriculum con un buen nivel de inglés será un buen apoyo.

10. Aprendizaje y ocio

El hecho de dedicar unas horas al día a aprender inglés en verano no quiere que decir que no puedas disfrutar de tus ratos de ocio. Con más tiempo libre o mejores horarios laborales es mucho más fácil compaginar ambos aspectos. Simplemente se trata de organizarse bien. Además, también las clases de inglés pueden ser muy divertidas si eliges un buen centro.

No lo dudes, aprender inglés en verano es una de las mejores decisiones que puedes tomar. No necesitarás sacrificar mucho tiempo libre y, a cambio, en septiembre tendrás ese nivel que necesitas para progresar en tu vida académica o laboral.