Siempre se ha mantenido que el mejor momento para aprender un idioma es la niñez. Nuestro cerebro es una esponja y somos máquinas de aprendizaje. Esta capacidad se mantiene hasta los 18 años. Después de esa edad la capacidad disminuye y el aprendizaje cuesta más.

Entonces, ¿podemos aprender un idioma después de esta edad? La respuesta es sí. Nuestra capacidad de aprendizaje no desaparece. Esta carencia la supliremos con nuestra constancia. Será una herramienta muy útil. Y además cuando somos mayores tenemos muchas ventajas para aprender un idioma.

Y es que cuando llegamos a cierta edad podemos disfrutar más del proceso de aprendizaje. No tenemos tantas presiones y solemos ir a los cursos de idiomas sin obligaciones. Esto hace que sean los alumnos con mejor predisposición de la clase.

Sobre todo después de la jubilación, se dispone de más tiempo libre. Por eso se puede ser más flexible a la hora de aprender un idioma. Aun así los profesores se asegurarán que el ritmo de aprendizaje sea el adecuado.

Si es cierto que volver a recuperar los hábitos de estudio después de un tiempo cuesta mucho, pero la perseverancia es algo que destaca en nuestros mayores. Tendremos que superar ese extraño prejuicio de que a cierta edad no se puede aprender nada. Cierto que cuanta más edad tiene es más difícil cambiar las costumbres. Pero se tienen más recursos que facilitan el aprendizaje.

Se puede aprender un idioma a cualquier siguiendo las técnicas de estudio adecuadas

Una persona de más edad contará con más capacidades para la organización de la información que recibe. Será más disciplinado a la hora de cumplir con sus horas de estudio. No dudará en buscar la manera en la que aprovechar mejor sus clases. Puedes preguntar a cualquier profesor de idiomas para que te cuente la especial sintonía que tiene con sus alumnos más mayores.

El hecho de tener mayor desarrollo cognitivo le favorece la realización de asociaciones que hacen que el aprendizaje sea más fácil. Cuando aprendemos un idioma conseguimos tener nuestro cerebro activo y esto trae muchas ventajas para la salud de nuestros mayores.

Además nos permite sociabilizar lo que contribuye a mejorar el ánimo. Pero quizás la razón estrella es que mantener una actividad intelectual disminuye el riesgo de padecer Alzheimer. Este dato queda recogido en diversos estudios que aparecen revistas de neurociencia como Neurology, que demostraron que las personas varios idiomas retrasó la aparición de esta enfermedad.

Otra publicación de 2003 de New England Journal of Medicine demuestra como el hecho de realizar actividades que impliquen ejercicios mentales disminuía el riesgo de sufrir esta terrible enfermedad

Además del simple hecho de mantenerse ocupado, los mayores pueden encontrar otras ventajas en el aprendizaje de un idioma. Puede ayudar a disfrutar mejor de sus viajes. Podrán acceder a información que antes no estaba alcance. En definitiva lograrán ser más independientes, y verán crecer su autoestima.

Debidos a todas estas ventajas, no hay que dudar que el aprendizaje de un idioma puede hacerse a cualquier edad. Por ello es mejor superar todos los prejuicios y lanzarte a esta nueva aventura.

El inglés es una buena opción. Lo mejor es encontrar cursos de calidad con profesores nativos como en Idiomas Watson. Podrás el curso que mejor se adapte a tu nivel y a tus necesidades. El sistema de aprendizaje es totalmente personalizado y cuentan con años de experiencia.

Ya no quedan excusas para no aprender idiomas. Da igual la edad que tengas, aprender inglés es algo posible para todos. En Idiomas Watson tendrás las herramientas para conseguirlo.