Muchas veces nos damos cuenta de la importancia de aprender inglés cuando ya hemos alcanzado una edad adulta. Cuando tuvimos que estudiarlo en el instituto lo hicimos a desgana y aprobamos la asignatura por los pelos pero es años más tarde cuando comprendemos que el inglés es fundamental para poder expresarnos. Y es entonces cuando nos entran los miedos o las inseguridades y pensamos que ya no estamos capacitados para ello.

El hecho de que seamos adultos y hayamos dejado la juventud atrás no es una excusa para no aprender inglés. Si en ningún momento de nuestra vida hemos estudiado inglés tampoco deberemos de preocuparnos ya que nunca es tarde para empezar con un nuevo idioma. Lógicamente no contaremos con la facilidad de los niños que lo absorben todo como esponjas pero eso no tiene que desanimarnos en ningún momento. El principal error sería centrarnos exclusivamente en el libro de gramática ya que de esta forma se nos va a hacer mucho más cuesta arriba aprender inglés.

Hemos de tener en cuenta que al ser adultos nuestro cerebro se encuentra más desarrollado y ya tenemos unas técnicas de estudio aprendidas. Lo que para el adolescente se le puede hacer un mundo a nosotros nos va a resultar más sencillo. Además, tendremos desarrolladas la disciplina y otras cualidades que la gente joven no tiene y todo eso va a jugar en nuestro favor a la hora de aprender inglés. El primer paso es quitarnos los temores que llevamos dentro y mentalizarnos de que vamos a ser capaces de dominar el idioma.

Tampoco podemos olvidar que al tener un idioma ya aprendido nos va a ser mucho más fácil ponernos con una segunda lengua. Nuestra lengua materna va a favorecernos en el momento de aprender inglés. La gran cantidad de métodos disponibles hoy en día para aprender idiomas van a facilitarnos la tarea enormemente. Lo ideal sería poder contar con un profesor nativo para asimilar el acento en su perfección pero si no fuera posible siempre podemos ver series o películas en idioma original y también escuchar canciones mientras leemos la letra. Si se diera la posibilidad de hacer un viaje y poner en práctica lo que hemos aprendido nos sería de gran utilidad, y además ganaríamos confianza en nosotros mismos.

Bajo ningún concepto hemos de pensar que por estar en una edad adulta no vamos a ser capaces de aprender inglés.