Se ha demostrado científicamente que para dominar un idioma, el que sea, es mejor trabajarlo o hablarlo desde niño por una serie de motivos. Por ejemplo, se adquiere de un modo innato mayor facilidad de aprendizaje, puesto que el cerebro conserva a una edad temprana su máxima adecuación para ello. Aprender un idioma mejora la atención y la memoria, da acceso a una sociedad globalizada, empuja a ser más extrovertidos y, sobre todo, de cara al mercado laboral es un hándicap muy positivo.

Cuando se tiene una edad temprana, el cerebro adquiere conceptos y aprendizaje, casi sin esfuerzo, incentivado por el mero hecho de su desarrollo estructural. Al contrario que cuando se intenta ponerse con el idioma en un periodo más avanzado, cuesta más ímpetu, porque el proceso es más lento y complicado. Esto es así porque cuando se es adulto se emplean campos del cerebro distintos, frente a la infancia, donde solo se utiliza una. 

El inglés hablado desde la infancia es mucho más productivo y enriquecedor, porque potencia una serie de cuestiones: repercute en el desarrollo de la realización para poner en marcha varias actividades o acciones a la vez, mejor concentración, amplia la atención y la capacidad de retener ideas, mejor resolución de incidencias y, sobre todo amplificación para la materialización de conceptos diferentes entre sí.

En nuestra academia podrán poner en práctica este método de aprendizaje temprano o de cualquier tramo de edad. Además, se enseña a dominar el inglés o, mejor aún, a defenderse con el idioma practicándolo.

¿Cuántas veces han visto cómo un niño se lanza a hablar inglés en medio de un parque o en la sala de espera del médico? ¿Muchas, verdad? La importancia del inglés hablado desde la infancia amplifica ese lado extrovertido de los pequeños, como decíamos anteriormente. Esto es muy productivo, porque desde el comienzo pierden el miedo al error y atreverse a hablar, aunque se equivoquen.

Clases de inglés para niños

El bilingüismo repercute en el buen funcionamiento del niño o niña en las demás asignaturas de los cursos. Por no hablar del elevado grado de interés que muestran cuando saben comunicarse en el idioma de los compañeros de otras nacionalidades. A mayor aprendizaje, mayor enriquecimiento personal e interés hacía todo. Es un círculo positivo siempre en alza.

Asimismo, si se siembra en la base del crecimiento, los frutos recogidos en la madurez serán más cuantiosos y beneficiosos en el mundo laboral o empresarial. Siempre se ha dicho que aprender bien un idioma, como el Inglés desde la infancia, solo abre puertas, no las cierra.

Algo en lo que no se suele caer es en el propio devenir de las cosas. En la infancia suele haber tiempo para todo y según vamos creciendo ese tiempo se va completando de tareas y quehaceres. Con lo cual, ¿Acaso hay mejor momento para aprender algo tan relevante como el idioma, cuando se es niño?

En definitiva, aprender inglés siempre es interesante, pero surte más efecto cuando se es niño. Si ustedes tienen hijos o si quieren perfeccionar o aprender desde cero no dudeis en prepararse y pedir información aquí: