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A muchas personas se les hace difícil aprender un segundo idioma, incluso aunque le pongan mucho empeño; mientras que otras nacen y crecen en un hogar en el que es necesario hablar dos idiomas. Como ejemplo, los hijos de padres de diferentes países, los hijos de padres inmigrantes o simplemente los que incluyeron este estatuto entre los valores familiares.

Sea cual sea el caso, sin saberlo, las personas que han atravesado estas situaciones han logrado algo que para otros es un gran desafío. Y con este logro, no solo pueden comunicarse con quienes hablan los idiomas en cuestión; también hay una variedad de beneficios derivados de crecer en una familia bilingüe. Idiomas Watson los destaca en el siguiente post.

El significado de ser bilingüe

Como muchos saben, una persona bilingüe es aquella capaz de expresarse de forma correcta y entender a otros en dos idiomas diferentes. A pesar de ello, es un hecho que conocer, incluso la lengua materna, a profundidad es una proeza que pocos logran. Por tanto, la definición también abarca a aquellos que pueden comunicarse con errores intrínsecos de dos idiomas.

Un ejemplo común es el de aquellos que crecen como hispanohablantes pero que aprenden inglés bien de forma autodidacta o por medio de una academia. Eventualmente, estos se mudan a un sitio en el que este es el idioma oficial y se acostumbran a las expresiones más coloquiales. Vivir en un entorno en el que se habla continuamente los ayuda a aprender con mayor profundidad y alcanzar el nivel bilingüe.

Beneficios de ser bilingüe

A simple vista, crecer en un hogar bilingüe solo ofrece beneficios a nivel de comunicación y adaptación a entornos diferentes al nativo. Sin embargo, la ciencias médicas y sociales han revelado una vasta variedad de beneficios del manejo de dos idiomas. Entre ellos, el desempeño cognitivo, la salud cerebral, la elección de una profesión, el atractivo frente a las empresas y la posición económica.

Favorece el desempeño del cerebro

Uno de los beneficios más mencionados de ser bilingüe es la función cognitiva mejorada. Hablar un segundo idioma es ciertamente un gran desafío, pero lograrlo ayuda con diferentes funciones cerebrales, incluidas las de recuperación. En este caso, funciones ejecutivas como el control inhibitorio son de especial mención, puesto que intervienen directamente en el comportamiento del individuo.

Aunque sus funciones son variadas, el control inhibitorio es lo que permite a los bilingües cambiar de idioma mientras hablan sin mayor esfuerzo. SI alguien les pregunta algo en el segundo idioma, el cerebro bilingüe puede anular el impulso de responder en la lengua materna y adaptarse a la situación. En este proceso interviene la cingulada anterior (ACC), una parte del lóbulo frontal del cerebro que usan más los bilingües.

Un comportamiento más adecuado

El control inhibitorio consiste básicamente en controlar los pensamientos y el comportamiento para hacer lo adecuado. De este modo, las personas pueden abandonar los viejos hábitos y las respuestas condicionadas para comportarse a la altura de ciertas situaciones. Una persona bilingüe podría ser menos propensa a maldecir en ciertos contextos o de hacer lo incorrecto.

Interculturalidad

La interculturalidad es un beneficio subestimado del que gozan quienes crecen en un hogar bilingüe, y está muy relacionada con la socialización. Las personas que hablan dos idiomas podrían ser más tolerantes y tener una mente más abierta hacia lo que es diferente. Ser bilingüe no se limita solo a las palabras, sino a las creencias, la religión, la ideología y la cultura de la cual derivan.

Mayor capacidad de recuperación tras un accidente cerebrovascular

No podemos dejar de mencionar un estudio de la American Heart Association que comparó la recuperación de pacientes monolingües y bilingües con accidente cerebrovascular. Los resultados no hacen más que mostrar otro gran beneficio de hablar dos idiomas: funciones cognitivas intactas en comparación con aquellos que solo hablaban uno. Esto sugiere una mayor capacidad de recuperación.

Un abanico amplio de carreras y universidades extranjeras

Crecer en una familia bilingüe también expande las opciones de carrera profesional a estudiar y el lugar de la institución a aplicar. Para algunos países, es un requisito que un estudiante proveniente del extranjero hable y entienda perfectamente el idioma oficial. ¿La razón? Pues que este dote aumenta las probabilidades de éxito académico y de conseguir un empleo local una vez finalizada la carrera.

Mayores probabilidades ganar un buen salario

Ya que pocas personas realmente lo logran, hablar un segundo idioma de forma fluida es una habilidad muy bien valorada por las empresas. Por lo tanto, los bilingües son prospectos muy atractivos para aquellas que contratan personal de diferentes partes del mundo, y ahora más con el trabajo remoto. Los cargos abundan: traductores, profesores de idiomas y escritores son apenas algunos de ellos.

Un currículum de mayor valor

Las personas que crecen en hogares bilingües no siempre están al tanto de sus privilegios en la sociedad. Incluso sin haber estudiado formalmente una carrera de educación superior, estos podrían trabajar como traductores o comunicarse sin problemas al emigrar. En pocas palabras, las personas que hablan dos idiomas tienen un currículo de mayor valor y más probabilidades de conseguir un buen trabajo.

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