Dicen que el hábito hace al monje y, aunque no estemos hablando de ropa en esta ocasión, sí que hablamos de hábitos. Concretamente de los hábitos que debemos adquirir. El inglés para adolescentes se basa en eso y sólo con hacerlo podremos conseguir que nuestros hijos aprendan mucho mejor y más rápido.

En ocasiones, todo lo que tenemos que hacer para mejorar es cambiar una serie de actitudes y lo demás viene solo. El aprendizaje de inglés para adolescentes es, precisamente, una de estas cosas. A través de sencillos hábitos podemos conseguir ir haciéndonos con cada vez más vocabulario y manejando mejor la gramática y, al cabo de un rato, hablar inglés perfectamente sin apenas darnos cuenta.

Inglés para adolescentes: cuestión de hábitos

El aprendizaje de inglés para adolescentes debe tener una base sólida, desde luego. Esta base son las clases de idiomas en academias y estancias en el extranjero. Sin embargo, esta base puede ser ampliamente reforzada con una serie de hábitos. Uno de ellos, por ejemplo, sería el ver películas en versión original con subtítulos en inglés. Sólo esto nos hará ganar cantidad de vocabulario.

También, tenemos que entender que a los adolescentes les encantan los videojuegos. Por eso, a la hora de dar inglés para adolescentes es importante tener en cuenta que los videojuegos, si son en inglés, pueden ser una excelente manera de aprender la lengua de Shakespeare. Como en todo, hay videojuegos más y menos complejos a nivel lingüístico para que se adecuen a sus necesidades lingüísticas.

Otra forma de mejorar el inglés cuando se es adolescente son las series y los libros. Debemos optar siempre por series en versión inglesa subtitulada en inglés (o sin subtitular, para los que tengan un nivel más avanzado) pues de lo contrario el aprendizaje será casi nulo. Además, en los libros, puede ser algo más difícil o árido pero al final suele merecer la pena.

Por último, otra sana costumbre a la hora de dar inglés para adolescentes es la de no dejar pasar de lado ninguna ocasión para practicar la lengua. Esto incluye no sólo a visitas o intercambios que se puedan hacer y vacaciones sino, también, más en el día a día, la participación en foros y la lectura continuada de páginas web en lengua inglesa que nos puedan acercar a esta cultura.

SI seguimos todas estas pautas y cambiamos todos estos hábitos en nuestros hijos adolescentes, podremos ver cómo el inglés para adolescentes ya no tendrá ningún tipo de secretos para ellos y avanzarán a gran velocidad en la mejora de sus capacidades lingüísticas.