Compaginar vida familiar y trabajo ya es difícil, pero compaginar formación laboral y trabajo lo es aún más. ¿Cuántas empresas han pagado clases de idiomas que luego no han dado? ¿Cuántas veces han tenido que abonar desplazamientos a los profesores que han debido cancelarse a última hora por una reunión con un departamento?

Todos los que trabajamos en empresas o hemos trabajado con ellas sabemos que los ritmos laborales tienen su propia dinámica y que, en ocasiones, es muy difícil prever cuándo vamos a tener un hueco libre en el que dar la clase de inglés; por lo que en muchas ocasiones, en lugar de tener que cancelar la clase a última hora, nos gustaría poder haberla dado por teléfono o, mejor aún, por Skype. Afortunadamente eso ya es posible.

Y es que casi todas las empresas están comenzando a utilizar Skype como herramienta de cara a asegurar la formación de inglés de sus empleados por sus múltiples ventajas. En primer lugar, cuando recurrimos a la formación tradicional presencial, el coste que tiene una hora de inglés presencial es mayor al que tiene una hora por Skype. No porque la formación sea mejor – pues es igual, y el profesor es el mismo – sino porque el formador debe  costearse su desplazamiento hasta el lugar de trabajo, por lo que, finalmente, un profesor puede dar menos horas a lo largo del día y nuestra empresa está pagando en parte por la clase y en parte por el desplazamiento.

La formación de inglés por Skype aventaja en mucho a la tradicional.

Otra de las muchas ventajas que tiene para las empresas recurrir a la formación de inglés por Skype, es la capacidad de poder organizar mucho mejor las horas y las clases. Como decíamos, los desplazamientos son la gran lacra para la vida laboral del profesor y también para los costes de las empresas. Si las clases son por Skype, bastará con que tenga hueco el formador para concertar una clase, en lugar de andar calculando trayectos y desplazamientos.

Además, otra de las ventajas de utilizar Skype para las clases de inglés en empresas, es que somos mucho más flexibles programando las clases. Así, al no tener que realizar un desplazamiento, podemos hacer de forma rentable una clase de media hora, en esa pausa para el café o para comer de la que disponemos.

Además, no hay que olvidar que los beneficios de la interacción en grupo se mantienen cuando realizamos las clases de inglés por Skype; pues es perfectamente posible, siempre que la conexión a internet lo permita, realizar clases en grupo a varios alumnos en una llamada múltiple; por lo que los costes siguen siendo muy bajos para la empresa que opta por la formación en grupo.

Así, como podemos ver, la formación en inglés por Skype para los empleados de las empresas aventaja en muchas cosas a la presencial tanto a nivel de gestión de tiempos, como de flexibilidad o de costes para la empresa y el profesor. Y es que, como decíamos, el inglés por Skype para empresas ¡todo son ventajas!