La lectura y el gusto por los libros es uno de los mejores hábitos que pueden coger los niños cuando son pequeños y que, idealmente, debería de acompañarles durante toda la vida. Pero si leer es ideal, hacerlo en una lengua extranjera e increíblemente útil como es el inglés, lo es aún más.

La pedagogía es un campo de estudio en el que los debates y las controversias entre diferentes escuelas están a la orden del día. Sin embargo, si hay algo en lo que todos los pedagogos están de acuerdo es en lo importantísimo que es desarrollar un amor por los libros y un hábito de lectura desde la más tierna infancia. Así, en un mundo plurilingüe, este amor por los libros y la lectura no debe ser restrictivo de la lengua o lenguas maternas del niño, sino que debemos de ampliarlo a idiomas extranjeros útiles como sería el caso del inglés.

Los niños que leen muchos libros adquieren un mayor vocabulario que el resto y consiguen poder expresarse de forma mucho más clara y concisa. Estas habilidades, junto con el dominio del inglés, son habilidades que resultarán claves para enfrentarse a momentos y desafíos profesionales como podrían ser una entrevista de trabajo o un examen universitario. Así, es realmente importante que los niños comiencen a desarrollar un gusto por los libros desde que son jóvenes y que, en la medida de sus posibilidades, puedan leer en inglés

Las razones para comprar a los niños libros en inglés son muchas

Así, el hecho de leer libros en inglés desde pequeños los hace estar más familiarizados con el vocabulario de este idioma pero no sólo eso, sino que, además, se familiariza con los giros y modismos propios de un hablante (o, en este caso, escritor) nativo que le darán soltura y mejorarán increíblemente su capacidad de expresión y comprensión en esta lengua con las ventajas que eso implicará.

Además, otra de las cosas buenas de leer libros en inglés desde que un niño es pequeño, es que podrá hacerlo con naturalidad. Y es que, aunque uno sepa leer en inglés, no lo hace con la misma soltura ni con la misma rapidez cuando es su lengua materna que cuando es una lengua extranjera; ésta es la razón por la que a veces, aunque nos enteremos de todo, nos “cansa” leer algo en una lengua que no es la habitual en nosotros. De ahí la importancia en que los niños se habitúen al inglés y a la lectura de libros en inglés desde que son bien pequeños.

Por último, otra buena razón para leer libros en inglés desde que los niños son pequeños es que, al igual que los mayores, hay cosas que se disfrutan y se aprovechan más en versión original. Y, del mismo modo que no es lo mismo leer a Tolkien, Orwell, Lovecraft, Doyle o Stevenson en versión original que traducido, por citar algunos autores de literatura de adultos, tampoco es lo mismo leer traducidos a autores como Roald Dahl o JK Rowling que leerlos en su propio idioma. Permitir a nuestros hijos crecer habiendo leído a Harry Potter en versión original es algo que no tiene precio.