El examen de C1 de Trinity es uno de los exámenes más difíciles y de mayor importancia en lo que a exámenes de inglés se refiere. Aprobarlo nos puede abrir muchísimas puertas ya que el Trinity está reconocido en prácticamente todas las universidades del mundo y es un título con solera que acreditará nuestro dominio de la lengua de Shakespeare.

En primer lugar hay que tener en cuenta, a la hora de preparar el examen de inglés C1 de Trinity, que por una parte es un examen específico y, por otra, es un examen de inglés de C1. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir, básicamente, que es imposible aprobar el examen de C1 de Trinity si no se dispone de un conocimiento general de inglés suficiente para obtener una certificación de C1 y significa también que, al ser un examen específico, conviene tener en cuenta su propia arquitectura para prepararlo lo mejor posible y sacarle el mayor rendimiento.

Así, por ejemplo, para preparar la “collaborative task” del C1 de Trinity, hay que tener en cuenta que el examinador leerá una frase sobre una situación u opinión y lo que deberíamos hacer es hacerle el máximo de preguntas posible para estar seguros de que hemos entendido lo que debemos hacer. Es fundamental, en esta fase, entender que no sólo hay que hablar, sino también escuchar al examinador, dado que lo que está evaluando es nuestra capacidad de interactuar y no solo nuestra capacidad de hablar.

Otro consejo importante de cara a preparar el C1 de Trinity es que debes ser tú (y no el examinador o examinadora) quien lleve las riendas de la conversación. Al controlar la conversación, tú puedes intentar moverla – dentro de unos límites – hacia donde más cómodo te sientas y donde tu vocabulario sea más amplio y te sientas más cómodo hablando. En el momento en que pierdas la iniciativa, el examinador te llevará a su terreno que no tiene por qué ser necesariamente uno en el que te sientas cómodo.

Entrenarse con exámenes de C1 de Trinity de otras convocatorias es buena idea

Además, durante el examen oral del C1 de Trinity tienes que evitar en la medida de lo posible los silencios incómodos. En lugar de ello, intenta utilizar frases o reformular las preguntas. En ocasiones puede ser de ayuda devolver la pelota al examinador haciéndole preguntas o simplemente indicar por qué estamos de acuerdo con él, para así evitar estar un tiempo sin hablar que el examinador interpretará, seguramente, como que tenemos un escaso nivel de maestría.

En la parte escrita del C1 de Trinity, resulta conveniente preparar el examen usando exámenes antiguos y habituándose a los estilos y tiempos que se manejan. Así, al practicar con modelos de otros exámenes de C1 de años precedentes, tendremos cogido el tranquillo al examen, sabremos medir bien los tiempos de los que disponemos para leer y escribir y, además, sabemos qué es lo que piden y cómo hay que enfocarlo para conseguir las mejores notas.